Sunday, December 26, 2010

TatuaJE



Serian tal vez las cicatrices malformadads
de la espalda,
las vertebras mordidas
asimilando una cordillera
que era dificil sostener,
Tal vez el cuello,
el mejor espacio en blanco
Donde se hacia facil .
cenir las huellas dactilares
Mientras la vida sonaba poco a poco mas lenta.



Tal vez el cuello,
el mejor espacio en blanco
donde se hacia fácil
ceñir las huellas dactilares,
mientras tanto la vida sonaba
poco a poco más lenta y más aguda.

Tal vez sería una pierna,
con esos tatuajes
llenos de historias depresivas
ó tal vez la rodilla izquierda
que de vez en cuando sonaba
un poco como a huesos huecos,

\ tal vez las manos,
que al apagar la luz
se quedaban sin palabras,
sin sonidos de días que
pudieran ser reales.
ó las plantas de los pies
que fueron dibujos
de pasos por espinas,
después Lodo, dolor…

Y así entonces
todo el cuerpo cantaba
cantaba con ese sonido
que aún el mas cruel asesino
no entiende pero se envuelve en él
como si fuera su gloria.

Tal vez la historia de salvarse era
el pretexto para quitarse la piel a pedazos

Sufrir, doler, temblar, sentir el miedo del cuerpo
enumerando los pedazos
en donde siempre duele más
el siguiente suicidio.

Friday, December 24, 2010

el FiNal de Siempre

Que clandestino se hiso el mundo,
con sus inconsecuentes redudancias de dolor,
sus pieles humanas que duelen
que arden, que se queman a gritos por dentro,
que revientan en llagas y entonces
es bueno escribirles un pequeño verso,
tal vez un poema de resurreccion..

Entonces irreverente vida,
que mas puedes dar tu>
si la muerte siempre espera
y es como una avalancha
de nieve espesa que cae y enfria
y no deja de caer
y no deja de enfriar.

Entonces... vida
que caso tiene la noche,
el dia o la luna,
si las venas arden
y se hacen violeta
la cara se pinta de azul con los labios
color lapida.

Que mas hay ?
si no hay esperanza despues de todo.

Friday, May 21, 2010

Siempre en mi vida OBM/05/17/2010

Tal vez la distancia aun no entiende
y mi mundo se esprime
como citrico a punto de quedarse sin gota de vida,
se escapan los 21 gramos que quedaban,
de que sirven los recuerdos despues de la ausencia?
del dolor no se habla,
se sangra por dentro,
no hay mas color que llene el punto de continuacion,
me dejaste sola, con medio paso para llegar a donde
no hay miradas de espalda,
me dejaste con la voz a medias,
los ojos cansados y rojos,
me quede mordiendo los labios que no me dejan gritarte
que no me dejaron gritar
no me dejes!!!!

Sera facil, seguir aqui,
sera imposible vivir el dia en horas despues de
entender que no es posible volver a verte.


Te amooooooooooooo te amoooooooooooo te amoooooooooo
por siempre


siempre siempre y ojala los siempres se multiplicaran y extendieran
hasta tocar tu rostro y que llegue alguna de mis palabras
a decirte que existes en cada dia de mi vida.

Sunday, September 13, 2009

Hubiera llegado antes

.
.
Hubiera llegado antes,
cualquier día antes de hoy,
hubiera caído hasta el fondo,
contando los segundos entre el último paso
y la última mirada.

Tendría que haber venido antes,
llegar descalza,
sin telas atando el cuerpo,
sin llanto,
seca por dentro y por fuera
llegar sin las huellas del pasado,
sin los ecos del cáncer del olvido,
sin las cárceles de los amaneceres vaciando mi alma.

Hubiera sido polvo,
antes o después de haber nacido,
ser algo -poco-
acercarme a lo que no tiene nombre
y perderme en esas redes.

Hubiera muerto ayer,
de espaldas,
cerrando los ojos,
temblando de miedo,
eufórica; por haber encontrado este camino.

Saturday, September 5, 2009

Destino







...



Se revientan los órganos,

las moléculas violeta,

las pupilas dilatadas.



Se revientan mis músculos,

las vértebras,

la boca se inunda

de ríos color vino

coagulados.



Se congestionan

los caminos soberbios de mi sangre,

y todo el cuerpo explota

en colores centellantes.



Me muero,

me muero,

me muero.



Y el sepulcro aún no está abierto,

se ve seco,

con hambre,

esperando desde el día de ayer

la hora de las campanas.



Pobre del destino,

se cayó el destino,

llegó después de haber pasado

su momento.



Yo…

ya no tengo nada en mi,

me muero,

me muero,

juro que me muero.

Friday, June 19, 2009

Un final cualquiera

Y se callaron las musas
y los pies descalzos dejaron mis huellas hundidas en la alfombra,
todo , absolutamente todo fue planeado,
desde el último grito de dolor cuando llegaste,
hasta el acierto de tu voz al encontrarme,
el final fue este....
no quedara vestigio de mi vida,
tal vez, sólo tal vez, quede el olvido sesgado de mi muerte,
no quedara de mí un escrito dejando paz,
tal vez sólo deje una condena que lleve tu nombre.
Es temible esto de la vida,
sin aquellas letras que algún día aprendí de infante
el lápiz quedo ciego, mudo, ajeno,
mi intención se va conmigo
y mi vida aciaga como la de muchos otros
será para todos insignificante.

Tuesday, June 9, 2009

Dentro del vacio




Me tiembla el alma,
las vísceras,
el iris roto de mis ojos,
me tiembla el cielo,
el infierno,
los dos pasos que ayer
caminé hacia el precipicio,
me tiemblan la herida horizontal
del vientre,
las muñecas recortadas
con suicidios cansados.

Me mueve del mundo
este piso que no para de moverse,
de cortarse, calcinarse…
me mueve cada muerte que me sigue
-y me tiembla el miedo -
y me tiembla cada litro
y estas gotas,
gotas,
gotas
gotas de este fin líquido inadecuado.

Friday, March 27, 2009



*De mis ojos consumidos*

El miedo no toca el mar como nombre que abre los prados
de una muerte azur;
su costado oblicuo siempre será arriado por la luna
y sus impulsos mórbidos el encaje victimario, cutáneo
en los perímetros salinos de mi tacto etéreo.
-Religioso va el silencio-.
Y no temo ni respondo a su fantasma.
Sumerjo, transito sin rozar
las notas de verbena cebadas
en la sangre yerta de mi sol.
Invertiremos cuatro gotas de lamentos,
saciaremos el silencio condenando al infierno
a este mi pensamiento.

Deduzco las aureolas de lo eterno,
socavando de altas dudas mi morboso entendimiento
y acepto la desdicha de la mediocridad del cuerpo,
la degradación final que los gusanos comieron.

Pero imposible sería detener la curiosidad
que me incita a ver en lo feo la última realidad
de lo que un día fue bello...

y entumecido en mis roídas redes,
veo sigiloso el filo de sus ojos,
surge ella, levigando el marco de madera.

Sentado en el lado opuesto de la luna, retraído,

en medio de cánticos de sirenas
y espectros de sutil belleza, el jardín de espinas se perdió
en los espirales del ave negra,
dejando huellas de un crepúsculo dueño de figuras
saboteadas en el cielo y reflejadas en el algodonoso
deseo de una efímera flor.

Desde ahí, la sombra revuelve mi propio infierno
de recuerdos de hojas pálidas, veo noches masticándose
en nubes encefálicas,
-no fui yo a perderme a su mar-
ni el suelo me detuvo en la mutación,
sólo algunos pasos bastaban.
¿Dónde quedé yo con mis flores?
¿Dónde quedó el tiempo que no se prende de mis corneas?
La tinta escribe su utopía estéril,
mi cama no disfraza más las auroras sin piel,
las cortinas de seda se han bordado
con hilos de este presente adulterado.
No hay distancia entre el pecado y mi miedo
no soy yo quien daría el reposo a sus gélidas miradas.

*Et dentis*


Un lirio del pecado, dos agujas colgando de revés;
treinta, dos.
Y el sahumerio verde de un epitafio que se inclina
a ser devorado.
La espina, cuenca y redondez,
la silueta de sus flamas encaprichadas en mi fiebre.

Irá una perdida resaca a dibujarles
entrelazando una vida
- y un margen tan finito como el peso en su deshielo-
al arco decaído de la pena

se destiñe al horizonte y renace
el ensueño reprimido que se escurría entre los dedos.


El camino hacia el infierno se hace obtuso;
la agonía del recuerdo se transforma
en el verso compañero, en virtud
de esos marfiles de hielo,
y del hechizo que sobre mi juicio ejercieron.

Morbosamente aguardo el despintar del universo,
óleaos añejados de lamentos.
Fúnebres los versos de esta podredumbre del tiempo
que se han hecho eco en la atroz cara del silencio.

Irritado queda el camino por el que voy,
quizás es por la evocación del fantasma que me precedió,
quizás por la muerte que de mujer se vistió.
Y yo, que ya ni hombre se puede decir que soy
aún recuerdo el dolor.


No hay un después
a las tormentas incubadas del delirio;
A ese volcán de convulsiones en nubes de gangrena,
amplexus de pupilas líquidas
contemplando el brillante marfil
en aquel espasmo antes rosáceo.

La monomanía instintiva deslizándose por los pies
y la pandemia como fila de hormigas
rondando por las quijadas.

Los nervios saboreando el porfídico momento
rincón de las sonrisas, sillas invertidas,
áticos de existencias
¡mi única existencia!
maldiciendo… amando…
a la naturaleza blanca custodiada
por débiles mejillas contraídas
sus fatídicas mejillas sin vida,
las pestañas encorvadas
moviendo minutos teñidos e intransitables.

En el desván, su ajuar de mujer se esconde,
cómo si no quisiera tocarla,

vivo de la frágil epopeya de comerte
con esos roces de segundos en mis corneas,
ya no eras tú mi angel salvador,
ya no era yo, ni siquiera dentro de mi cuerpo.

Los aullidos resbalaban desde
la palidez de su presa, su inmóvil grito refleja
los vidrios de iris en donde ella tiembla,
ella que dejó sus piedras
hundidas en mis huecos.


*Deambularte sin carmín*

Pisando con los pies de plomo
y la habilidad de una gacela,
la pluma que en su caída desborda
de beldad a los lamentos.
Ella se encoge y no dormita
en la brusca lumbre de un sol pálido en su frente.
El lecho se hizo para los muertos
y las sombras, la visten
coloreando su virtud de flor
con la húmeda jaula de ocho letras.
Resistir.

Lúgubre agonía de un inquilino en el viento,
la música de los cuervos se mecen en su débil cabello
retratando los ojos bellos y etéreos,
la imperfección de la nebulosa palpitante
y los tentáculos iridiscentes del deceso.
Bebía de a poco la sonrisa rota,
corría fría
y alegre entre gotas de la fuente,
ella caminando hacia él
con sus ojos mutantes,
los desiertos eran ojos de polvo,
labios secos que no perdonan,
la sequía pronunciaba sus dientes
-sus hundidos dientes…-
le diré
¡Déjale abierta la puerta!
déjale tu velo blanco
y la vestimenta oscura,
déjalo pararse con tu sombra,
los lirios lo traerán después del entierro.


Es entendible la entropía de Berenice,
¿a dónde partirán las Valkirias
si hay un puente invisible
que paraíso e infierno unen y coinciden?

Si el guerrero duerme la Dama Negra se lo lleva,
en vuelo ausente lejos de la física esfera.
Sacuden la tierra lisonjera,
y el susurro determina que extirpe piel y diente
de la boca del fantasma
que -aunque espectro- yo añoraba.


*Golpe, caída, desparramo*

Una esquina cuatro despertando;
un rincón ocho, y el vacío.
Los ojos no son más
que un peso incógnito
aplastando mi nariz

¿A dónde fue la puerta,
esa, donde cruzaba el último filamento
que me ataba a despertar?
cuando en la ventana se asomaba
esa tétrica escarlata
adornada de deidades profanadas
en el espacio finito de conmoción
-entre mis seres y yo-
Esos de susurros tentadores
y cascabeles agitándose;
desperté pensando ( pensé existiendo),
sintiendo el palpito en los labios
y las contracciones que seguían
la curva del temblor.

Anhelo un ayer eterno,
sumido en la caverna del deseo,
paraísos terrenales y látigos mortales.
-Berenice regresó-
La gélida neblina de la colina enferma
me abrazaba sin saberlo.


El nimbo blanco
se estrellaba en algodones,
filosos colmillos
conspiraban en su boca,
grite y me guardé su sonido hemisférico
con el moho de su figura absurda,
desgranaba del mar sus sales con el
lóbrego deseo emergido hambriento,
desde sus treinta y dos formas
la mente mellaba su posesión falible,
“No era más mi nombre
sin esas perlas de satín clavadas
en osamenta hueca”.

Callaron las caracolas por la tarde,
el crepúsculo cayó de sangre espesa
entremetiendo el rito coagulado a mis ropas.
Un cuerpo desquiciado aullaba
su profanación.
-Berenice se rompió-
Despertó con el conjuro del dolor,
desperté la boca
que sólo llegó a la mitad de su muerte,
me vendí en pedazos,
sus vendas en los pies fueron rojas entonces,

pero más claras en mis sueños.

“Portadora de victoria”
los Macedonios te titularon,
pero no hubo linaje espiritual
que te salvase de esta enfermedad.
En este rictus mortuorio nada queda de vitalidad,
de magia o de maldad.
¿De qué ha servido esta raza de visionarios
si toda esta ostentación no puede devolverte
esa tersa y blanca piel?
No puedes ser hoy un simple fantasma
de las ruinas del recuerdo.

Observo, aún observo,
con pulcro detenimiento la igualdad de los catetos,
de la hipotenusa de este verso,
que en diente triangular se convirtieron.
Pero no te amaba, no,
pero te admiré cuando se apoderó de ti esa degradación.
Y debí tenerte entre efímera y ausente
porque ni siquiera la muerte me alejaría
de aquella marfil obsesión.
Noche o día,
vigilia o ensoñación;
sé que hay límites específicos
pero no logro determinar
en cuál de ellos
me encuentro yo.



Sinopsis de la novela
BERENICE (Edgar Allan Poe)
Egaeus es un personaje que se adentra en ese mundo de los mínimos detalles, se pierde en el tiempo y la realidad, su enfermedad mental es ese mismo desequilibrio en donde lo normal atraviesa las paredes de lo sensato.
Berenice- tiene una vida sana hasta que llega el momento de su propia enfermedad que termina por darse en ataques de epilepsia que también la llevan a la catalepsia, su cuerpo y su mente entran en declive y va perdiendo sus colores frente al obsesivo Egaeus.

En ese universo ella llega a los ojos de él de otra manera, pierde su forma humana y pasa a ser un espectro, en un capítulo marcado por el autor Egaeus tiene ese encuentro con la detandura perfecta y blanca de ella. Su obsesión se vuelve tal que llega a sumergirse en un estado amnésico del que despierta después del funeral de su enferma prima; Su ropa se encuentra manchada de sangre, hay huellas de rasguños en sus brazos, una pala cubierta de tierra recargada en la pared, recuerdos en su mente de los gritos de terror de una mujer y uno de sus sirvientes frente a él hablándole de manera horrorizada con palabras cortadas lo sucedido, se ha escuchado un grito aterrador, hay una tumba violada, un cuerpo de mujer desfigurada y un cadáver que aun respira.


Anacronica
Tati
Noctua
Daly*

Saturday, January 31, 2009

Que haras despues?

...si tu aliento
como abejas
aun se clava en mi carne
y su veneno asi
me sabe dulce
-que mas quisiera que morir de a poco,
de frente o mirando al techo
no cerrar los ojos,
dejarlos abiertos para penetrarte
con mi mundo de miradas muertas
y cuando me veas yo verte fijamente,
sin parpadear.

Como lo hacen los cuerpos frios,
verte de frente cuestionando las razones,
verte segundo a segundo
preguntandome que haras despues de mi.



.....Daly

Thursday, January 15, 2009

Mis razones...





Hace tiempo sin ti,
una eternidad sin ti,
Sin tus gotas rojas cayendo en sonido de ausencia,
Sin tus amenazas de vaciar tus venas,
Sin las notas seductoramente irreverentes maldiciendo Dioses,
Hace tiempo desde que no me llenas
de esa tortura de no tenerte
y verte indefensa frente a mi,
Sin la cuerda que arrastrabas por el piso
y adornaba paciente tu cuello,
Sin el camino de pastillas de colores
Que tenían tu nombre


le miraba desnudo,
con mis ojos negros,
con las corneas negras,
con los bordes destilando oscuridad,
sus carnes dialogando mis espacios,
su lengua envenenada muriendose en mi cuerpo,
suicidando las causas,
mis razones,
gimiendo desde el vientre hasta el deseo,
cortándome las piernas con sus labios,
rodeando
y pisoteando los minutos que desgastaban sus sonidos.
Era oscuro, era más que yo,
-Oscuro-
las manos,
las ideas,
el temblor de los ecos eran oscuros.
Seguía penetrando sus límites,
diluyéndose en ese grito desesperado
e incompleto que sigue arrastrándose dentro\
\\

......

Wednesday, November 12, 2008

Que facil es morir.

Nos morimos en pedazos
en lienzos cortantes de instantes infinitos,
nos quedamos tiesos, callados, distantes
y esta nueva era nos congela
como dinosaurios indefensos.

Nos morimos siempre,
con los días fríos, con este invierno rojo
que ha dejado flotar los hielos en las venas.

Nos hemos muerto desde el primer día,
desde la foto de nacimiento en que sonreíamos
sin conocimiento de la vida o de la muerte,
sin causas, sin motivos, sin saber quien somos.

Ha sido fácil morir,
seguir muriendo en cada siglo,
en cada cerrar de ojos,
en cada vez en que creemos en el sonido de uno mismo.

Y así moriremos con las manos en el pecho,
como deteniendo el corazón que quiere huir siempre.

Y a pesar de la vida en los colores que brillan
que fácil es seguir muriendo…

Friday, November 7, 2008

I am hiding.

Me escondo
detras de la lluvia
con el acierto de gotas deformes,
detras de pupilas que se abren de noche,
de esos momentos pasados
pesados y angostos.

No me busques
ni busques las voces del agua,
ni encuentres las huellas
en el sonido agudo del tiempo.
No me encuentres
ni grites el lugar en donde me escondo.

I am hiding from myself.

Tuesday, October 7, 2008

/Demencia_

Este día comenzó en amarillo,
en un azul que no enciende un rojo,
en un rojo que no aclara el morado,
mi mente se refugió en un lugar lejano,
en un momento de colores...
vive ahí, esperando








Siempre tuve miedo de hablar
de mis momentos,
pero ese miedo
y esa perdida en mi mente
llegó al fondo.


Ahora no hay colores
que regresen,
hoy no...
Hoy se escribío
"Demente"


hoy el pensamiento se quedó
a mitad de camino,
sepultó la última de mis imágenes,


-ni yo misma recuerdo como soy-


Me quedé dormida,
me quedé atrapada,
encadenada,
confundida.
Vivo la tortura del invierno que inventé.
No hay más de mi nombre,
no hay más fechas en que pueda regresar,


no hay equipajes
ni despedidas tristes,
se queda la continuación suspendida,
sin final...

Ahora conozco un yo
que no era mío
o una imágen mía
con un yo verdadero,
escucho a alguien que nunca entendí
y tal vez sea el verdadero dueño
de lo que he vivido.

-No hay puerta para regresar de uno mismo-
.

.

Punto..."

Va
gota a gota,
cayendo
dentro del cuerpo,
transparente
sabor indefinido,
se aprisiona
de las venas
resbalando
por tejidos que tiemblan.
Va
cayendo en mí,
como lluvia
que se clava

entre espinas,
como el dolor
que nunca termina,
como el esperar
que se detiene vacío.
Voy
yo,
entre gotas,
entre marcas de minutos
que murmullan,
voy entre ellas
aunque no lo vea,
sepultando un mal final,
renunciando
a mis finales a medias,
pero no puedo,
pero no quiero,
pero no entiendo,
nunca entendí...
Aún así,
llegó el ultimo grito,
el que si duele.
LLegó el punto
que cierra lo redondo de mis ojos...

Punto...

.
.

"Esperando el momento"

Hoy podría sucumbir a la locura,
a la felicidad de un instante
seguido por la tortura de mil.

Podría flotar entre substancias azules,
poner la soga en mi cuello
y bailar un vals
en caída libre con el viento.


Podría deslizarme
entre manchas de glóbulos rojos,
dejando cuajar la forma de mis pies.

-Pero solo miento-

Exprimo a mis ojos,
las últimas verdades de mis recuerdos,
la justificación para no soñar que muero.

Y me aferro a unas letras,
a un adiós escrito en la cadencia de una vela,
esperando a que llegue el momento.


El momento en que la vida me diga: “ ya es tiempo”…

"La tercera Parte De Mi Vida"


Queda tan poco tiempo en la vida...
se respira incienso entre las sabanas,
ahora duermo entre nubes negras,
entre la humedad de mi piel
y amaneceres ciegos.

El mundo abre sus ojos
y yo los cierro,
ya no soy de este lugar,
ya no tiemblo,
no hay miedo al dolor,
no hay consistencia en los sueños,
no hay colores en mis pesadillas,
blanco y negro,
gris transparente
que ahora me atrapa.

Vivo en un espacio sin sentido
con la caducidad de la materia
que ha existido por años.

Me rompí en pedazos treinta veces,
viví de todas las maneras
mientras me quitaban la tercera parte de mi historia,
ayer termino ese camino,
seré libre,
libre del pecado de la aurora,
libre de las caricias que siempre me doblan
y me condenan
seré libre de mi misma,
de no aceptar la reencarnación,
de vivir en este espacio sin sentido.
.
.
.

"Espera de un Sabado Por la noche"










El suicidio
espera,
como un acto seguro,

predestinado anuncio
de un sábado por la noche,
amanecer nublado
con el cuerpo pálido,
con un cielo indiferente,
el mismo que no deja escrito
-misericordia-.

Perder de nuevo,
perder desde el principio,
perder por última vez
escrito con metal
entre cortes transversales.

La perdida en pasado
se desencadena en mis manos,
te dejo libre
y me dejo a mí
con la eternidad desnuda,
con la paz tocando las raíces
que van de los pies a la tierra.

Caer después
entre suspiros de colores,
descalza,
caminando entre almas
del último sueño,
adivinando el momento futuro
rodeada de tierra.

Y tú...sigues aquí,
con el cuerpo adolorido
intentando detener mi muerte.

.
.
.

Espera Interna


Epilogo confuso en este amanecer,
con la mirada inmóvil,
intentado reencontrar la figura perdida
-ni el tejido de la araña es perfecto desde aquí-

Este mundo complejo
cada día se hace más pequeño,
la burbuja de agua en donde estoy se cierra,
no hay nadie más,
sólo recuerdos que se oxidan con los segundos.

-Mi espejo de ansiedad se alimenta con saliva-
el resplandor que quedaba del día se va,
llegó su momento de apagarse,
yo a oscuras todavía siento que me quemo.

La piel es pesada,
la humanidad tan liviana,
esta espera dentro de mí misma
no terminará en el resto de una vida.

Siguiendo pasos.


Si pudieras ver
como se rompen mis paredes,
como caen los escombros
enredados en instantes,
como se contraen las llamas internas
y cambian sus colores como en un ocaso.

Si entendieras que morir
es hoy la salvación,
la resurrección
nunca pudo estar más lejos.

Si supiera yo
a donde van mis letras amarillas,
la curvatura de mis muertes
o la última mirada que me queda.

Si pudieras ver las pisadas de mis pies,
temblando,
en el sendero resplandeciente
siguiendo el filo del metal.

Si se pudiera entender el camino verdadero,
sin principio doloroso,
sin intermedios válidos,
sin la conclusión perfecta,
tal vez podría eximir la esperanza de un final feliz.